8 nov 2012

Nunca te rindas

Borrando toda huella,
escapando del pasado,
ahuyentar a los lobos
y correr de todo lo obscuro
huir y huir,
no te detengas,
sigue adelante,
calla si no sabes,
todo esto no sera suficiente,
todo esto, no servirá,
pero alguna lección habrá para aprender.
En mis sueños infinitos,
en mis memorias no borradas,
en las personas no olvidadas,
quedara ese silencio,
cuando ya no quede yo,
quedaran todos esos momentos,
y esas ganas de cumplir mi sueño,
que después quebrado
ahora se que no lo quiero.
Deseos y pesadillas,
ciertamente opuestos,
ciertamente parecidos.
Eh dejado de soñar,
encontré mi propósito,
solo sean felices.
Yo ya eh olvidado
como era querer morir,
aprendan y no se dejen derrotar,
no sigan mis errores,
intento no seguir los de los demás,
cometer los míos propios,
vivir entre la sociedad,
sin limites, sin rendirse,
seguir adelante,
correr otro riesgo,
con tan solo abrir los ojos un día mas,
que quizás no se quiera,
que quizás permanezca
en total obscuridad,
pero si no los abres
un día la luz nunca veras.

6 nov 2012

Hace tiempo ya ... mi futuro perfecto

Hace mucho tiempo tuve un sueño;
soñaba que volaba y que todo lo veía desde el cielo;
hace mucho tiempo todo esto era suficiente,
era suficiente con ir corriendo en mis sueños,
hace mucho tiempo era tan pequeña y soñaba que crecía,
pensaba en chocolates y caramelos,
pensaba en recorrer el mundo,
en lanzarme de un avión
y en la nieve ángeles hacer,
pero eh crecido y ahora se que nada de eso esta cumplido...
No puedo volar y no tengo condición,
mi estatura mucho no cambio,
los dulces ya no son fáciles ni baratos de conseguir,
el mundo sigue enorme
y cada vez es mas caro, incluso de la casa salir,
me aterran las alturas,
desde aquella primera vez que caí de un segundo piso,
cuando quebré aquel mi mejor sonido,
no conozco mas allá de este lugar,
nunca eh visto nevar
y mas pasa el tiempo,
en el 10 se quedaron mis dedos.
Vuelvo a apretar mi mandíbula al dormir,
me doy cuenta que es tarde, tu aun dormido,
beso tu frente y me vuelvo al olvido,
en eso despierto,
de nuevo soñando,
de nuevo contigo,
de nuevo el mismo futuro,
que quizás nunca llegue,
quizás igual no quede mucho,
solo seguiré la rutina,
quizás y algún día decida al final
quedarme en ese sueño,
en este mi futuro perfecto.

Solo queda

Quizás te sientas mejor, quizás no
pero estoy bien, sigue,
adelante ya no quiero mas esto,
que vueltas das y ni sabes donde vas
te has cansado has dicho,
pero no pedí tu compañía,
tu me la quisiste dar,
y no digo que no fueses mi alegría
pero no mas.
Recuerdo cuando alegrabas mis días,
que mas da, un día mas, ya al olvido pasara,
que mas te da mi felicidad,
que un día fue contigo,
ahora solo es lo que quiero que sea,
y no quiero ser, lo que soy contigo,
¡No! ¡Ya, no!
¡Adiós!
Y si, es verdad que hoy te dejo,
pero recuerda que tu me dejaste primero;
recuerda el silencio,
y el cotidiano aburrimiento,
días llenos de nada,
continúa soledad,
ese movimiento eterno,
que siempre creí
venir antes del beso,
pero en vez de eso,
solo un suspiro y después un hasta luego,
que tarde se nos hizo, que lento se volvió,
quiero recuperar mi ritmo,
y es por eso que aquí, 
solo queda un adiós.

5 nov 2012

Mi princesa se ha ido


Había una vez, y solo una ves.
Esa princesa se ha ido, pero eso ya lo había visto.
¡Dile que calle! que no escucho sus latidos...
será que ah muerto, o solo esta durmiendo.
¡Abre los ojos! deja de bromear, ¡quiero un suspiro!
escúchame y mírame,
¡te estoy hablando!
no juegues conmigo...
A sido tarde,
e llegado tarde otra vez,
y una vez mas,
sabia que no mucho ibas a aguantar,
y no me importo,
lo he dejado pasar.
Te has ido ya, no hay nada que hacer...
no queda nada aquí, nada aquí hay,
nada que me pueda retener.
Y por ultima vez me detuve y escuche,
solo unos tantos mas de sus gritos,
nadie mas sabe lo que es,
¡Ya no importa nada! pensé queriendo gritar,
ahogándome en mi silencio,
sabia que era mi hora,
mi tiempo de marchar, hacia aquel bosque profundo,
hacia aquel lugar absurdo,
tan obscuro, tan lleno de peligros,
y todo por ocultar la verdad,
Solo tu lo sabias, solo tu me tenias,
solo tu en cualquier momento podías haberme expuesto,
pero nunca me dejaste al descubierto,
Guardando todas esas noches en secreto.
Pero es tarde para algún lamento,
es tarde para llorar,
la princesa se a ido ya,
Mi princesa no estará aquí mas...
Adiós Mi Princesa, te voy a extrañar.

18 jul 2012

¡Sorpresas!...


Mira aquel árbol seco, es el mas alto de todos, y aquellas aves que vienen a conversar en él; mira todas esas nubes que se forman para caer y yo aquí, sin siquiera poder estar de pie…
El día despertó y ni siquiera lo note, había dormido hasta muy tarde anoche, o mas bien, hasta muy temprano, pero que mas daba si hablaba con el, después de todo ya casi van dos años que no nos vemos. Ya daban las 11, así que tome mi teléfono y me dirigí a la cocina ya desierta, al parecer mi hermana se estaba bañando ya que se escuchaban unas cuantas desafinadas melodías provenientes del baño; decidí hacerme un licuado e irlo a tomar al cuarto. Estaba tan emocionada que casi olvido que no estaba sola, solo pensaba en que no sabia que ropa debía usar, era mi primera cita, una de verdad y sabia que aun faltaba toda una tarde pero quería estar lista.
Mi cuarto era un desorden, pero no importaba, yo seguía sacando más ropa del armario, tratando de elegir la prenda adecuada, quería impresionarlo, porque sabía que él me impresionaría a mí.
Ni siquiera miraba afuera, aunque estaba lloviendo y con lo que me gustaba ver llover, e incluso que las ricas gotas frías se deslicen en mi piel… el pensamiento me inundo un segundo y luego… ¿Cómo llego ese sostén a la computadora? -¡PERFECTO!- encontré el vestido adecuado para la noche, era rojo escarlata y hacia lucir muy bien mi cuerpo, nunca antes lo había usado, y es por que no soy de las chicas que suelen arreglarse y usar vestidos, o salir a fiestas cada vez que se pueda, pero bueno él me había conocido así, “Mugrosa y desalineada mujer, eres la más hermosa que halla conocido jamás”… eso fue lo que dijo cuando me conoció, jeje, estaba llena de lodo y toda empapada por haberme caído en aquel charco, en aquella lluvia, pero admito que fue lo mejor que me pudo haber pasado, porque de no haber sido así, pues entonces no hubiese llegado él para ayudarme, así que, si, creo que fue amor a primera vista, ¡y que amor!, él era alto, fuerte y con aquel corte tan sexy, pero aun así hubo algo en especial que no pude dejar de notar y que en aquel entonces me hiciera dudar de querer salir con él, era aquella ropa que usaba, tan conocida, tan dolorosa, porque todos sabían que una vez que se alejaban quizás nunca iban a volver, era aquel uniforme suyo el que me hacia crear remolinos en mi cabeza, garganta y estomago, ya que él era un soldado y en esos días la guerra había destruido más hogares que todas las mujerzuelas de la ciudad… pero bueno después de aquel café y casi dos años de llamadas y cartas mi preocupación aun que seguía allí, ya no era tal como cuando nos despedimos, ahora mi preocupación o mas bien emoción era por sorprenderlo esta noche.
Habían pasado casi cuatro horas ya desde que termine de arreglar la habitación, mi hermana ya hacia rato que se había marchado así que quede sola, con el suficiente tiempo como para terminar el libro que leía, salir a caminar al parque, ver mi programa favorito y llamar a mi madre, ¡Vaya! ¡Que problema! Apenas darían las cinco y sentía que habían pasado siglos, pero bueno, estaba ansiosa y la relatividad de Albert no haría la excepción con migo. Espere a que mis pies se enfriaran un poco, camine descalza hasta el baño (otra de las cosas que me encantaban, estar descalza); mi hermana había dejado todo mojado, así que tuve que trapear y aun no se secaba, y como no quería que nada saliera mal me quite la ropa lentamente, abrí las llaves de la tina y deje que se llenara un poco, entonces entre y lave bien cada parte de mi cuerpo, no quería dejar ninguna mancha y quería oler lo mejor posible, así que tarde en ese baño bastante, pero lo disfrute porque sabia que aquella noche sería grandiosa, una vez limpia me seque y me mire en el gran espejo que hay en el baño, podía verme entera y ninguna vez antes me había visto así, me di cuenta de cuanto había crecido y de que ya no era una niña, pero ahora, era una mujer hermosa, a la que se le estaba haciendo tarde, así que tome mi bata y fui a peinarme al cuarto; mi obscuro cabello lucia bien con bucles y ese broche color plata hacia resaltar mis ojos, ya casi eran las 7:30 y aun no me ponía el vestido; tome el perfume caro de mi hermana, ese que tanto me gustaba, y que sabia que se molestaría al saber que lo había tomado, pero no importaba, lo valía; elegí el par de zapatillas más hermosas que tenia y fui a terminar de retocar mi maquillaje, acababa de terminar cuando escuche la puerta, no puedo creerlo ¡es él!, rayos creo que mi corazón se saldrá; me acerque a la puerta nerviosa, intentando normalizar mi respiración, note mis manos frías por los mismos nervios, acomode por ultima vez mi cabello y abrí la puerta con la mirada hacia abajo, deslice mi rostro lentamente y ahí estaba aquel hombre uniformado, asombrado por mi vestido, y entonces mis nervios se transformaron en interrogación, pues aquel hombre no era él, no era a quien yo esperaba, ¿Qué era lo que deseaba?, pero no venia solo, ¿A caso ellos me llevarían con él?, o ¿Eran sus amigos que deseaban conocerme?, ninguna era correcta, los pensamientos me invadieron pero intentaba prestar atención cuando dijo…
-…Lo sentimos mucho… Hubo un ataque hoy como a las 11… él murió… lo lamento…
Eso fue lo último que escuche, aunque sé que seguía hablando, empecé a sentir la lluvia rodando por mis mejillas, pero no había empezado a llover aunque ya lo habían pronosticado, ya no me sostuve y solo caí, como si me fuese vuelto de tela, los soldados me llevaron adentro y creo recordar ofrecer su ayuda, pero era tare, ya no podían hacer nada.
En su funeral no se si fue mejor o peor; conocí a su familia y ellos a mí, aunque antes ya había escuchado anécdotas de ellos fueron muy amables y lindos con migo,  me decían que él no había dejado de hablar de mí nunca y de aquella cita y que en ella me daría un obsequio, con el cual se había quedado su hermano, con sus ojos llorosos se acercó a mí, me miro y dijo: “él hubiese querido que te lo quedaras”. Era una pequeña cajita obscura, no podía creerlo y al abrirla mis ojos no dejaron de llorar de nuevo, ¡era una anillo!, ¡él me pediría que me casara con él!, si tan solo hubiese pasado de otra forma, ¡él estaría aquí!
– ¡Él pudo estar aquí!
Creo que hice llorar a muchos, no debí de haberlo gritado; y la verdad es que nunca lo conocí totalmente, ni tuve una cita con él aparte de aquel café, pero de todos los hombres que eh conocido fue del que realmente me enamore, o más bien el que me enamoro.
Y aunque no pudo decírmelo, yo… me hubiese casado con él.
END

26 jun 2012

My Way...!

Como recuerdo perdido en mis pensamientos,
como estrella encontrada en el cielo,
un camino sin rumbo eh de seguir,
uno sin marcar, uno con un distinto final;
tropezare para aprender, me distraeré para conocer,
nuevos sitios, nuevos rincones, no vistos por nadie más,
aun estando a la vista de todos;
gritare al viento mis secretos,
para que ningún humano los oiga jamás;
buscare en lo común algo raro,
y lo raro me parecerá absurdo;
soñando sin dormir, la tristeza no llegará a mi;
y si el tiempo y mi camino me lo han de permitir,
eh de encontrar a alguien tan distinto a mi,
que juntos estaremos hasta el lejano fin;
pero cuando llegue la hora, dejare todo listo
y no tendré nada preparado,
pues aunque la muerte de este cuerpo me lleve lejos,
mi huella en el mundo humano plasmada habrá quedado.

23 jun 2012

Soñando Despierta

Quisiera poder olvidarme del miedo,
quisiera poder volar de nuevo.
No se cuanto tarden en crecer mis alas otra vez.
Ahora ni siquiera respiro
algo muerta me eh sentido
me quede sin latidos
cuando quebré mi corazón
lanzandolo a los recuerdos
olvide como arreglarlo
ni siquiera estoy segura de querer que vuelva
creo que me empieza a gustar esto de estar muerta;
no sentir,
no enrojecer,
no avergonzarme,
pero volviendo a ser honesta
de vez en cuando
vuelvo a soñar con ello;
sueño a perder el miedo,
como aquella canción
que tanto me inspiro
quisiera vivir como lo dice ahí
solamente viviendo en tu mirada...
¿Porqué te importa tanto?
¿Porqué no te has marchado?
Es lo único que merezco
después de como te he tratado;
pero no, eres terco;
y por mas que te ignore
vuelves a atraer mi mirada
¿Acaso no lo entiendes?
ahora solo tengo un miedo
y es volver a enamorarme
no digo que lograrlo no puedas
digo que no quiero que intentes
aunque siendo honesta
de vez en cuando
sueño con ello.
Días atrás desperté diferente,
me mire fijamente
no podía creerlo
mucho menos entenderlo
pero era real
tenia alas de nuevo
una sonrisa me inundo
pero después me ahogo;
creerás que soy masoquista
pero la verdad es,
que de nuevo no quería caer,
así que las corte;
deje de salir y me encerré en mi mente,
mas loca me volví.
Se que no se lo que haré
y se que no estas aquí,
como conoceré ese espacio nuevo
si ni siquiera puedo verte a ti.
No quiero un momento eterno,
quiero muchos que sean mas que buenos,
no se si pido mucho
pero se que valgo más
no digo que tu no,
al contrario, también pienso que mereces algo mejor.

18 jun 2012

Y después de todo sigues provocandome algo...

La obscuridad de la noche era opacada por la hermosa luna llena, a pesar de las nubes aquellos dos faroles, uno a cada lado hacían quedar aquel paisaje como un cuadro casi perfecto. Iba con la mirada perdida contemplando el frió pavimento después de un arduo día; se encontraba en pésimo estado lleno de baches y alguno que otro papel, sentía las pequeñas piedras en mis sandalias, me sentía cansada de tanto caminar, solo deseaba llegar a casa, pero por alguna razón mi cuerpo se negaba, hacia todo lo opuesto como si disfrutara aquel cansancio, creo que me volví masoquista, pero entonces excluyéndome de todo pensamiento, una fría gota toco mi brazo derecho, sabia que empezaría a llover y aun faltaban unas cuantas cuadras para llegar a casa; enfoque mis cansados pies y les ordene apresurarse, sin darme cuenta de lo que pasaría entonces... iba tan absorta en el pensamiento de no pescar un resfriado que no note su presencia hasta que no sentír su frió abrigo de cuero en mis ya congelados brazos, mi cabeza fue lenta, después un congelado susurro de un lo siento y lentamente subí mi vista hasta toparme con aquellos hermosos y familiares ojos... no pude reaccionar, no me dejaban y ambos dejamos al silencio hablar... solo se sentía aquel viento penetrante entre la piel, tan frió, en aquella noche vuelta tan obscura por aquellas impenetrables nubes desahogándose... el silencio no nos dejaba y mi estomago se volvió un tanto extraño al reconocerte, no podía dejar de verte, mis piernas flaquearon un instante y el mundo a mi alrededor se desvanecía lentamente, no lo entendía, ¿por que pasaba por aquella rara sensación? ¿que era? ¿que pasaba entre los dos?... mas silencio y mas lluvia; y aunque siempre había soñado con aquel momento tan romántico un beso bajo la lluvia... pronto lo entendí, si, ese de seguro hubiese sido mi momento favorito, pero no entonces; ya que aquel sentimiento indescifrable no era mas que mis nervios vueltos incomodidad por la situación y después de aquel gran descubrimiento supe también que no dirías nada, así que decidí hacer lo mismo, e irrevocablemente inclinada por esa decisión te di una ultima sonrisa y decidida a no mirar atrás aun sintiendo tu mirada sin palabras, decidí ir a casa donde me esperaba un agradable baño tibio con un rico chocolate caliente y una conmovedora lectura, satisfecha de saber que me dejaste ir, pero mas aun yo a ti y que lo que provocaste en mi no fue amargura, ni emoción  si no el aprendizaje de todas las experiencias que a tu lado viví, culminadas con el fin de nuestra aventura, el saber que estuve allí y me aleje sin ganas de volver.